Mundo Siammés

AZAR Y HUMO

AZAR Y HUMO

La otra noche volví a ver –por tercera o cuarta vez- “Smoke”, film dirigido por Wayne Wang a partir de un guion de Paul Auster, una hermosa y lúcida reflexión sobre la decisiva influencia del azar en nuestras vidas, protagonizada por tres actores colosales como son Harvey Keitel, William Hurt y Forest Whitaker. Mientras volvía a disfrutar del extraordinario cuento de navidad que el estanquero Auggie (Keitel) narra a su amigo escritor Paul Benjamin (Hurt), traducido luego en poderosas imágenes en blanco y negro apoyadas por la cavernosa voz de Tom Waits cantando “Innocent when you dream”, me dio por pensar en esos pequeños detalles o sucesos cotidianos que, sin ser consciente de ello, pueden alterar por completo tu existencia; un simple giro del destino, como cantaba Dylan. O la vida te da sorpresas, que decía el maestro Blades.

 

Al hilo de todo ello, surgió la eterna pregunta sin respuesta: ¿qué misteriosa conjunción astral hace que un artista o creador tenga éxito mientras otro, con méritos similares o mayores, se come los mocos ante la indiferencia general (o, como mucho, se gana la consideración de maldito)? Dados los tiempos que corren, no es descabellado pensar que si un escritor consagrado como el mismo Paul Auster estuviera ahora tratando de darse a conocer tendría que publicar sus novelas colgándolas en Internet o recurriendo a mecanismos como el crowdfunding. Hace tiempo que uno mantiene la teoría de que si genios innovadores del rock como Frank Zappa o Jimi Hendrix hubieran nacido tres o cuatro décadas más tarde y tuvieran que abrirse paso hoy en día, lo tendrían muy crudo para que una discográfica apostase por ellos. En ese juego de suposiciones, SIAMM sería para ellos una alternativa factible…

 

Han cambiado las reglas del juego, eso es evidente. Pero sigue habiendo un gran número de gente con ideas creativas y con la necesidad de mostrarlas y compartirlas con los demás. Desde nuestras modestas barricadas, pretendemos que SIAMM sirva de plataforma para dar salida pública a esos proyectos, humildes en origen, que encuentran todo tipo de dificultades para ver la luz; quién sabe lo que nos espera a la vuelta de la esquina…

¡Hermanos siammeses, más madera!